[Desafio] El Reto de los 50 Libros

LIBROSDe Pedro Jorge Romero ví y empece a utilizar la separación con los corchetes en los títulos en los post, lo cual me pareció que agregaba una especie de alteración en un título de tal forma que siendo parte de él ltambién lo calificaba.  Me pareció buena técnica y la comencé a emplear, además me trae a la memoria siempre que lo veo, como si estuviera escribiendo código cada vez que escribo un título.

Pero no ha sido solamente eso lo que he aprendido por intermedio de Pedro Jorge, en su web me enteré ya hace un buen tiempo sobre el reto de los 50 libros.

En qué consiste el reto de los 50 libros, pues muy sencillo, durante un período de tiempo de un año debes proponerte leer 50 libros y llevar un record para ir midiendo tu desempeño. Durante algún tiempo, supe del reto de los 50 libros y mi trabajo de lector estaba orientado fundamentalmente por esta cifra en mente, claro es solo un número, pero si lo vemos desde el punto de vista del establecimiento de metas, vemos que es un reto que requiere de un esfuerzo notable. Fue por esta razón que por mero accidente, hace unos días resulto siendo una charla de twitter y pues se convirtió fácilmente en un reto.

Yo, definitivamente si me apunto al desafío, además seguro incluiré mis highlights, quiero finalmentencluir estos puntos que refiere Pedro Jorge en su web y que me parece no hay que dejar de lado al momento de tomar el reto en serio


1) No leas para llegar a la cifra
2) Nada de rellenos. Debes leer libros que te apetezca leer.
3) Algunas relecturas valen
4) No hay límite de géneros
5) Nada de planificación previa. Viva la flexibilidad.

Los inscritos al día de hoy son:

@guatecham
@elultimodepaz
@alexxx007
@LuciAguilar
@waphy
@jeanfer
@MaiaT

Si te animas, solo pon un trino con el hashtag #50libros, comienzo mi listado

SEPTIEMBRE 2009
1. La Insoportable Levedad del Ser, Milán Kundera

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[Highights] La Insoportable Levedad del Ser Parte I

FO00112756Luego de haber hablado aqui brevemente en torno a las experiencias que me rondaron mientras leía La Insoportable Levedad del Ser de Milán Kundera, y del sufrido proceso que fue esta vez recuperar mis notas perdidas en el smartphone, pasó a compartirles mis highlights y lo haré en siete partes, las siete partes en que el libro mismo se encuentra dividido, sin mas preámbulo les entrego dos semanas de lectura y notas.


1. La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra.
2. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.
3. ¿No se trataba más bien de la histeria de un hombre que en lo más profundo de su alma ha tomado conciencia de su incapacidad de amar y que por eso mismo empieza a fingir amor ante sí mismo?
4. Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera qué quería.
5. El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.
6. No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna.
7. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación.
8. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo.
9. Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.
10. Ayer mismo había tenido miedo de que, si la invitaba a visitarle en Praga, viniera a ofrecerle toda su vida.
11. Cuando ahora le dijo que tenía la maleta en la consigna, se dio cuenta de inmediato de que en esa maleta estaba toda la vida de ella y de que la había dejado momentáneamente en la estación antes de ofrecérsela.
12. Hace diez años se divorció de su primera mujer y vivió el divorcio con el ánimo festivo con que otros celebran su boda.
13. Se daba cuenta de que no había nacido para convivir con una mujer y de que sólo podía encontrarse plenamente a sí mismo viviendo como un solterón.
14. Puso todo su empeño en organizarse tal sistema de vida que nunca pudiera ya entrar en su casa una mujer con su maleta.
15. Tomás les decía a todas sus amantes que era incapaz de dormir si compartía la cama con alguien y las llevaba a todas a medianoche a sus casas.
16. Con las metáforas no se juega. El amor puede surgir de una sola metáfora.
17. Comprendió que tenía que pagarle a la madre, y pagarle por anticipado, por el cariño del hijo.
18. De ese modo consiguió librarse en poco tiempo de su mujer, su hijo, su madre y su padre.
19. Quería tener la seguridad de que la amistad erótica nunca llegaría a convertirse en la agresividad del amor, y por eso mantenía largas pausas entre los encuentros con cada una de sus amantes.
20. No hay ninguna película rusa o americana en la que pudieras existir más que como ejemplo de maldad.
21. Aquello no estaba muy lejos de la verdad, pero la causa principal era peor y no se atrevía a contársela: en el mismo momento en que terminaba el acto amoroso sentía un deseo insuperable de quedarse solo; despertarse en medio de la noche junto a una persona extraña le desagradaba; levantarse por la mañana junto con alguien le producía rechazo;
22. Tomás se decía: hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias.
23. Aquellos celos absurdos, que no se referían más que a una posibilidad teórica, eran la prueba de que consideraba que su fidelidad era una condición imprescindible.
24. Pero los celos domados durante el día se manifestaban con tanta mayor fiereza en sus sueños, que terminaban siempre en un lamento del que él tenía que despertarla.
25. El secreto poder de su etimología ilumina la palabra con otra luz y le da un significado más amplio: tener compasión significa saber vivir con otro su desgracia, pero también sentir con él cualquier otro sentimiento: alegría, angustia, felicidad, dolor.
26. No tenía fuerzas suficientes para dominar su apetito por las demás mujeres. Además le parecía innecesario.
27. ¡Desde que conocía a Teresa era incapaz de hacer el amor con otras mujeres sin alcohol!
28. Los rusos le trajeron en sus tanques el equilibrio interior.
29. La persona que desea abandonar el lugar en donde vive no es feliz.
30. Teresa y Sabina representaban los dos polos de su vida, dos polos lejanos, irreconciliables, y sin embargo ambos hermosos.
31. Pagó, salió del restaurante y se puso a pasear por las calles, lleno de una melancolía que se hacía cada vez más hermosa.
32. Aquel esfuerzo había desaparecido ahora y permanecía la belleza.
33. El sábado y el domingo sintió la dulce levedad del ser, que se acercaba a él desde las profundidades del futuro.
34. Ni siquiera el propio dolor es tan pesado como el dolor sentido con alguien, por alguien, para alguien, multiplicado por la imaginación, prolongado en mil ecos.
35. «Es muss sein. Es muss sein».
36. Sólo aquello que es necesario, tiene peso; sólo aquello que tiene peso, vale.
37. La grandeza del nombre consiste en que carga con su destino como Atlas cargaba con la esfera celeste a sus espaldas.
38. Y aquella mujer, aquella personificación de la casualidad absoluta yace ahora a su lado y respira profundamente mientras duerme.
39. Desde que sabemos denominar todas sus partes, el cuerpo desasosiega menos al hombre.
40. El hombre más varonil se convirtió en el hombre más triste. Estaba tan triste que todo le daba lo mismo.
41. Y había otra cosa más que lo situaba por encima del resto: tenía en la mesa un libro abierto.
42. El libro era para Teresa la contraseña de una hermandad secreta.

Insoportable Levedad

Primavera en PragaTermine de leerlo en el tráfico, me encontraba en una situación en la que solo podía seguir freneticamente el ritmo de lectura, llovía, por lo cual el transito era lento y podía darme chapuzones rápidos enterándome de los muy íntimos secretos de Tomas, Franz, Claude, Sabina, Teresa y hasta de Karenin.

El libro me mantuvo desde un principio en un vilo permante, en un estado de contínuo asombro al encontrarme delante de los pensamientos mas íntimos de los personajes, fue casi empleando palabras de Tomas, ponerme todos los días frente a cada uno con el bisturí y despacio ir separando la carne hasta llegar a la intimidad del alma, hasta la recámara secreta en donde cada uno juzga sus propios actos, los presenta desprovistos de todo elemento teatral y los expone en sus justas dimensiones y con sus verdaderos motivos.

El libro es atroz en este sentido pues parece una danza de humanos desnudos, pero no hablo de las ropas que cubren el cuerpo, sino totalmente desprovistos de las monumentales cargas de una personalidad que se amolda a la sociedad y actúa como ésta le dicta.

Termine justo a tiempo para reunirme con algunos amigos con los que nos disponiamos a ejecutar uno de los ejercicios que mas me divierten y que al mismo tiempo disfruto, ver la versión para el cine del libro que estoy leyendo.

En ninguna manera quiero decir que la película realizada para el libro de Milán Kundera, “La insoportable levedad del ser”, sea mala, solo quiero decir que la película no refleja a mi juicio todas las contradicciones internas de los personajes, el profundo misterio que representa Teresa en sí misma y no tan solo por los sueños que le asedian, o los discursos de muy altos vuelos filosóficos de Sabina en torno a lo que significa el Kitsch.

Hace falta ver también esa gran peso que se ve representado en la repetición de las cosas y que nos habla al oído del eterno retorno de Nietszche. Me hace falta ver el profundo amor, o el mejor amor como Teresa misma lo describe, con que ella ama a Karenin. En fin la película si muestra otros temas que gracias a la virtud de la imagen quedan facilmente esclarecidos, pero sin lugar a dudas recomiendo tanto ver la película, pero sobre todo, comprarse el libro y pasarse unos buenos días leyendo un relato complejo que seguro también les dejará secuelas en la mente que les mantendrán ocupados.

La pregunta es como un cuchillo que rasga el lienzo de la decoración, para que podamos ver lo que se oculta tras ella.

Mis Highlights a Pilares de la Tierra (Parte I)

pilares_tierraDado que Pilares de La Tierra de Ken Follet es un libro voluminoso entre otros adjetivos con los que puede facilmente clasificarse, decidí tratar los highlights de acuerdo a las partes en que el autor dividió su obra, tanto para ses consecuente con su elección como para no generar post “demasiado” voluminosos. Anoche, mientras revisaba estas pequeñas frases a las que vengo llamando desde hace algún tiempo “highlights” me dí cuenta que con solo leerlos puedo recobrar facilmente todos las escenas intermedias y, por decirlo de alguna manera, releerla en un muy breve tiempo, para hacer una relación mas coherente de esto, mis Hightlights contienen 2,300 palabras y el texto íntegro tiene 125,000 palabras. Podría hacer también una relación con las horas invertidas en el libro, pero no he sido tan escrupuloso con las anotaciones y las que actualmente tengo me dan algunas dudas así que mejor no las comparto hasta estar  seguro. Una última reflexión antes de pasar a mis 98 highlights de esta nota, ¿porqué hago los highlights?, bueno, en primer lugar los hago para mí y no entraré tampoco por ahora en la discusión de rayar o no rayar los libros, dejemos eso para otro post porfavor. Escribo los highlights para mi consumo personal, para referirme a ellos y revisar un libro que he leído y recordar en poco tiempo de que trata, claro, esto no sustituye en ninguna manera una deliciosa relectura, tan solo me permite reincorporarme al libro en caso de querer volver a leerlo o simplemente disfrutar lo que mas me gustó en una determinada lectura. La segunda es para compartir y que de este modo otros, puedan fácilmente decidir si están al borde entre comprar el libro y no hacerlo. Vamos entonces a los highlights sin mas palabreria.

PRIMERA PARTE
1. No podían odiar a un nombre por un delito tan inútil.
2. Un ruiseñor preso en la red de un cazador cantó con más dulzura que nunca, como si la fugaz melodía pudiera volar y apartar la red.
3. La combinación de un edificio enormemente ambicioso con la más estricta atención al mínimo detalle le abrió los ojos a la maravilla de su oficio.
4. Una vez que Tom hubo paladeado ese vino, nunca más pudo satisfacerle otro inferior.
5. Ellen pensaba a menudo que si no hubiera reyes, señores, arzobispos ni sheriffs, todo el mundo podría vivir de esa misma manera y ser perfectamente feliz.
6. —A veces el hambre es la mejor especia.
7. —Los religiosos no saben tanto como pretenden.
8. Todo ocurría con tanta rapidez, que no se tenía tiempo para reaccionar ante los acontecimientos, y todo cuanto podía hacer era resistir a pie firme e intentar conservar la cordura.
9. ¿Disminuiría su marcha la vida como para dejar reflexionar a Tom sobre todos aquellos terribles acontecimientos?
10. Nunca había visto libros en una casa, y menos aún en una cueva. Los libros pertenecían a las iglesias.
11. Tom no supo qué decir. Era difícil de creer que una mujer tan hermosa, con tantos recursos y tan segura de sí misma, pudiera haberse enamorado de él a primera vista.
12. Y así entró en la adolescencia con la organización del monasterio en la mente y las sagradas armonías en los oídos.
13. Nunca dejó de atormentarle completamente la lujuria, pero finalmente llegó a ser menos importante, y sólo le importunaba de vez en cuando, en las raras ocasiones en que su cuerpo y su mente estaban ociosos.
14. Pero lo importante era que ambos habían hecho las paces con las pasiones, el más encarnizado enemigo de la vida monástica.
15. Dios no se toma tantas molestias en la formación de un hombre que va a pasar su vida en un pequeño monasterio en la desierta cima de la colina, en las remotas montañas de un reino.
16. Debes abandonar este lugar.
17. Pero sabía que se había comportado mal, y la resistencia se rindió ante la conciencia culpable, como ya había supuesto Philip.
18. Todo cuanto había de decir era: Soy vuestro nuevo prior, pero no quería hacerlo. De repente parecía muy importante imponerse por el peso de su autoridad moral.
19. La primera noche no durmió en absoluto; permaneció sentado, a la luz de una vela, rezando en silencio hasta que a medianoche llegó el momento de despertar a los monjes para maitines.
20. Luego volvieron a la cama pero Philip no durmió.
21. Pero ése no fue el fin de sus problemas sino el comienzo de las soluciones.
22. La certeza de que no podrían tener más carne que la que ellos mismos criaran o cazaran convirtió a los monjes en meticulosos ganaderos y tramperos de aves.
23. De manera que si tu familia quiere comer conmigo, obtendré una recompensa en el cielo y también compañía mientras almuerzo.
24. Era ambicioso. Tanto mejor para el propósito de Philip.
25. Paul había dado su vida al servicio de Dios y del monasterio y cuando ya declinaba bajo el peso de los años tenía que soportar el dolor y el frío por uno y dos cuartos de penique al día.
26. La gente que no tenía suficiente trabajo se volvía fácilmente remolona y dejaban de hacer el poco que tenían, como sin duda ocurría con los dos mozos de cuadra.
27. De esa manera, muchos hombres que no tenían vocación se convertían en monjes desobedientes.
28. Fracasaría en el trabajo que ahora tengo si no fuera porque estoy tan acostumbrado a él que puedo hacerlo de manera automática.
29. Cualquiera podría ver que Dios ha puesto su mano sobre ti.
30. —Nunca se te ha ocurrido pensar que la gente obra impulsada por bajos motivos.
31. —Cualquier monje veterano hubiera podido hacer una de ellas. Pero nadie más que tú las hubiera hecho todas. ¡Llegaste y te hiciste cargo! Ya has empezado a reformar este lugar.
32. Después del oficio es la hora de estudio y se permiten las discusiones en el claustro.
33. Mientras lo haces, recuerda por favor que el orgullo excesivo es un pecado corriente, pero que un hombre puede, con la misma facilidad, frustrar la voluntad de Dios por una excesiva humildad.
34. Quería ver una multitud de chiquillos aprendiendo a leer y a escribir en un rincón de los claustros.
35. Se trataba de un acontecimiento único en la vida monástica ya que los hermanos no estaban obligados a la obediencia cuando votaban. De repente, todos eran iguales.
36. Si cada uno de nosotros toma una decisión bien meditada y acompañada de la oración, Dios bendecirá sin la menor duda el resultado.
37. Eres una figura lejana, santificada, especialmente para nosotros, los monjes más jóvenes. Hiciste un milagro con esa pequeña celda, reformándola y convirtiéndola en autosuficiente. Eres un ordenancista duro pero alimentas bien a tus monjes. Eres un líder nato pero puedes inclinar la cabeza y aceptar una reprimenda como el más joven de los novicios. Conoces las Escrituras y haces el mejor queso del país.
38. Si te quedaras aquí perderías esa aura. Te verían hurgarte los dientes y rascarte el trasero, te oirían roncar y echarte cuescos, descubrirían cómo eres cuando estás de mal humor, han herido tu orgullo o te duele la cabeza.
39. Déjales que vean a Remigius cometer errores y chapucerías un día tras otro, mientras que tu imagen permanece radiante y perfecta en sus mentes.
40. Pero hemos de ser sinceros con los hermanos. Les estamos pidiendo que elijan a un hombre falible e imperfecto que necesitará de su ayuda y sus oraciones.
41. Toda su autoridad residía en la arrogancia, el mal humor y su actitud cortante frente a sus subordinados.
42. Era el hijo ilegítimo del obispo y consideraba a la Iglesia simplemente como un medio que le permitiría llevar una vida de ociosidad y abundancia.
43. —Poco importa si miente, ¿no creéis? —dijo—. La amenaza es suficiente.
44. —Al igual que vosotros estoy ansioso de que hombres enérgicos y capaces ocupen los puestos importantes en la Iglesia, sin consideraciones de edad, en lugar de darlos como recompensa por su largo servicio a hombres mayores cuya santidad es posible que sea mayor que su habilidad como administradores.
45. —Tú quieres que te haga prior de Kingsbridge. Yo quiero que tú me hagas obispo —acabó diciendo Waleran.
46. Si Tú no quieres que esto suceda, entonces silencia mi lengua, paraliza mi boca, contén mi aliento en la garganta, e impide que hable.
47. Al ver el lecho comprendió que su vida había cambiado de forma total e irrevocable. Él era diferente, especial, algo aparte de los demás monjes. Tenía poder y privilegios. Y también la responsabilidad. Él solo había de garantizar que esa pequeña comunidad de cuarenta y cinco hombres sobreviviera y prosperara.
48. La muerte de un gran señor siempre era peligrosa para quienes se encontraban bajo su férula.
49. Avanzaba enérgico a través de los fieles como un enorme perro negro entre un rebaño de vacas.
50. Quiere que otro corra el riesgo y haga el trabajo sucio para él.
51. —Déjale que tenga su parte de gloria y su recompensa. Entonces estará en deuda con nosotros. Eso puede favorecernos mucho.
52. No me gustas porque no tienes educación. No me gustas porque casi no sabes leer. No me gustas porque sólo estas interesado en tus perros, en tus caballos y en ti mismo.
53. Su plan era tosco pero no había tiempo para concebir algo más elaborado, de manera que lo único que le quedaba hacer era esperar lo mejor.
54. Sus fantasmas se vieron interrumpidas por el ruido de cascos sobre el barro endurecido del camino.
55. Era de suponer que llegado un punto sufriría tanto que diría cualquier cosa que creyera que William quisiera saber, en un intento desesperado por sentir algún alivio.
56. Tendría que aguantarse. Miró a aquella familia formada por cinco personas hambrientas y cubiertas de harapos, dispuestas a luchar hasta el fin contra dos corpulentos hombres con caballos y espadas. No podía comprender.
57. Cuando todo terminaba solían caer en un sueño profundo e inquieto en el que el amor arrastraba todo el temor y la ira del día.
58. Durante meses había sufrido decepciones y había aprendido que cuanto más esperanzador era el comienzo, tanto más penoso era el rechazo al final.
59. Nunca se sabe cómo un señor puede reaccionar ante las críticas.
60. —¡Hurra! —gritó Martha que no padecía de las inhibiciones de los adultos.
61. Jack permaneció callado un momento, digiriendo aquella información. Sospechó que aquello estaba relacionado con lo que hacían por la noche.
62. William se dio cuenta de que el sabor dulce de la venganza se le había vuelto amargo en la boca.
63. Jack pensaba que era una verdadera heroína, exactamente como una princesa de un poema.
64. Aun así Jack vaciló, mirando a la iglesia que le devolvió acusadora la mirada como si supiera lo que tenía en la cabeza.
65. Todo ello podía evitarse con sólo una pequeña chispa del pequeño pedernal que colgaba del cinturón.
66. A Jack le parecía increíble que la gente se levantara de sus camas bien calientes en plena noche para hacer algo semejante.
67. Su vida había cambiado tanto en las dos últimas semanas que le parecía que habían pasado años desde que vivía contento con su madre en el bosque. Sabía que jamás volvería a sentirse seguro.
68. Ahora que ya sabía de hambre, frío, peligro, y desesperación, siempre tendría miedo de ellos.
69. Tom era un nuevo tipo de persona, orgulloso e intrépido, incluso sin armas.
70. Jack jamás olvidaría la forma en que Tom se había enfrentado a William Hamleigh, aquella vez en que Lord William había querido comprar a su madre por una libra;
71. Voy a morir aquí, se dijo en el paroxismo del terror, voy a achicharrarme o a quedar aplastado a menos que encuentre una salida.
72. Había concebido un plan en tres etapas.
73. Porque en adelante todos los ingresos y salidas se inscribirían en un gran libro.
74. Una iglesia bien proyectada, que respondiera a las cada vez más numerosas demandas de las congregaciones actuales, atraería muchos más devotos y peregrinos que los que Kingsbridge atraía en la actualidad.
75. Ahora que ya tenía un plan, se sentía de nuevo alegre y optimista.
76. Los restos de un santo podían atraer la atención hacia una iglesia, fomentando la devoción y los peregrinajes.
77. —¿Y qué hay de los libros? —preguntó Alan, el joven tesorero.
78. —Dadme comida y alojamiento para mi familia y el salario me lo podéis pagar cuando tengáis dinero.
79. Llegó a la conclusión de que la manera de tranquilizarles era decirles lo que iba a suceder, utilizar su energía nerviosa en trabajo duro, y volver a la rutina normal lo antes posible.
80. A cualquier mujer que viva salvaje, tarde o temprano la llaman bruja.
81. —La sabiduría no siempre llega por el mero hecho de asumir un cargo monástico
82. Se sentía deseoso de matar. He destruido la catedral, se dijo; soy capaz de matar a Alfred.
83. Jack sintió que se apaciguaba algo su enfado. Alfred podía ser más grande, pero Jack era más listo.
84. Algunos monasterios atraían la atención de reyes y arzobispos por su pródiga hospitalidad, sus excelentes escuelas, sus grandes bibliotecas, las investigaciones de sus monjes filósofos y la erudición de sus priores y abates.
85. Se había dado cuenta, antes incluso de que se enfriaran las ruinas ennegrecidas por el fuego, de que ésa era su oportunidad para construir su propia catedral.
86. Catorce años criando niños había enseñado a Tom que no había la menor posibilidad de saber quién tenía o no razón en las peleas infantiles.
87. Tom no quería aceptar que hubiera de amortiguarse los choques normales de la vida cotidiana.
88. Le parecía una mujer extraña y furiosa que se había colado de rondón en su tranquila vida.
89. Si hubiera hablado con alguien de esas conversaciones, hubiera dicho que se estaba comunicando con un espectro y tendría que ver a montones de sacerdotes con agua bendita y exorcismos.
90. Pero él sabía bien que no había nada de sobrenatural en lo que estaba ocurriendo.
91. Aquellas ideas no se le habían ocurrido en los primeros días, cuando la amenaza de morir de hambre se había combinado con la excitación sexual de Ellen, dando lugar a una especie de júbilo histérico de fin del mundo.
92. al diablo suelen ayudarle en tales actividades los monjes que encienden hogueras en la iglesia para templar el helor durante los maitines, o que descuidan velas encendidas en el campanario.
93. Cuando hay una yegua en las cuadras, todos los sementales empiezan a mordisquear a los mozos de los establos, a dar coces en sus casillas, y en general a causar problemas.
94. Ella había tomado su decisión y se había orinado literalmente en sus posibilidades de retractación.
95. Durante meses había yacido con ella noche tras noche, tocándola con la misma familiaridad que lo podía hacer consigo mismo y ahora, de repente, le estaba prohibida y ella se había convertido en una extraña.
96. —No lo sientas. Lamenta más bien haberme hecho feliz. Eso es lo que duele, que me hicieras tan feliz.
97. Y no era sólo eso lo que a ella le gustaba. Disfrutaban estando juntos todo el tiempo. Hablaban sin cesar, mucho más de lo que él y Agnes habían hablado, incluso en sus primeros tiempos.
98. Tom estaba atónito ante el hecho de que una sencilla canción tuviera el poder de atemorizar de tal manera a un hombre.